Sagrado Corazón

El Sagrado corazón es quizás la figura que mejor representa la esperanza así como el amor puro hacia cada ser de esta tierra.
No hace falta que te explique con detalle (porque seguro conocerás) como Jesús dio su vida por todos nosotros, siendo la mejor muestra de humildad así como de amor infinito y fraternal.
Aunque Jesús siempre estará contigo, siendo una misma extensión de su sabiduría y templanza, tú puedes hacer que bendiga tu casa, con la mejor de las energías y un cálido ambiente donde nada malo puede pasar.

Comprar el sagrado corazón

Sagrado corazonComprar el sagrado corazón por lo tanto, será un gran acierto, ya que te guiará hacia la fortuna, construyendo con ayuda de tu Señor, un camino fructífero hacia la abundancia y la suerte.

Para que el amuleto contenga la mejor energía, siempre podrás pedir a tu párroco de confianza que te bendiga la figura con agua bendita y de este modo, llevarte a tu casa un objeto sanador de tu alma.

Notarás enseguida como hay más calma, como tus familiares se sienten más aliviados de dolores y penas, como en resumen, todo avanza hacia el total bienestar.

Una persona protegida, además, vivirá experiencias groseras en la vida, pero no saldrá tan lastimada como otra que vive sin creer, sin protecciones.

Regala el sagrado corazón

Regala el sagrado corazón para ayudar a un familiar que encuentres sin fuerzas, ya que le ayudará a recuperar su paz y también el aliento para luchar contra la causa que lo está agotando.

También será un buen remedio para proteger a los niños, colocando el mismo en sus habitaciones, pudiendo mantenerlo en la adolescencia para evitar que ellos caigan en malos valores y costumbres que podrían llevarlos hacia oscuros caminos.

Podrás comprarlo para personas enfermas, siendo un buen catalizador de energía positiva, ayudando a que se repongan antes, sobre todo si enciendes junto a la figura un par de velas blancas.

Será tu objeto de devoción para personas que poseen una pena, que se sienten solas… ya que de este modo las ayudarás a encontrar la paz que habían perdido, ayudándoles a darse cuenta de que el amor yace en ellos mismos, vibrante y sin final.